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sábado, 15 de septiembre de 2012

EL TREN DE LA VIDA

Un amigo me habló de un libro que comparaba la vida con un viaje en tren.

Un viaje muy interesante al ser bien interpretado.
Exactamente así, la vida no pasa de ser eso, un viaje en tren lleno de embarques y desembarques, algunos accidentes, sorpresas agradables en algunos momentos y en otras grandes tristezas.
 Al nacer entramos a ese tren y nos entregamos en las manos de algunas personas que pensamos, estarán siempre en ese viaje con nosotros: nuestros padres, desgraciadamente eso no es verdad; en alguna estación ellos bajan y nos privan de su cariño, amistad y compañía irremplazables... además que personas interesantes y que pueden llegar a ser muy especiales para nosotros, abordaran el tren en algún momento.
También llegaran nuestros hermanos, amigos y maravillosos amores. Muchas personas toman ese tren, solo para pasear, otras encuentran en el viaje solamente tristezas, y otros circularan por él, listos para ayudar a quien los necesite.
Muchos al bajar dejan recuerdos eternos, algunos otros pasan por allí de tal manera que cuando desocupan sus asientos, nadie percibe sus ausencias.
Es muy común que muchos pasajeros, que nos son muy queridos se ubiquen en vagones diferentes al nuestro, por lo tanto nos vemos obligados a hacer el trayecto separados de ellos, eso no nos impide que durante el viaje atravesemos muchas veces con grandes dificultades nuestro vagón para llegar hasta el que es ocupado por nuestros seres especiales, solo que difícilmente nos podremos sentar a su lado, muchas veces puede haber alguien ocupando ese lugar.

Nada importa, el viaje es así, lleno de atropellos, sueños, fantasías, esperas, despedidas.
Eso sí, jamás tiene retorno, siempre va hacia delante.
Hagamos el viaje de la mejor manera posible, tratando de relacionarnos bien con todos los pasajeros, sin hipocresías, buscando en cada uno de ellos lo mejor que tengan para ofrecer.
Recordando, siempre, que en cualquier momento del camino ellos podrán flaquear, es necesario entender esto pues, probablemente, nosotros a lo largo del camino, flaquearemos muchas veces, y seguramente habrá alguien que nos entienda como nosotros hemos entendido a nuestro prójimo.
El gran misterio, al final, es que jamás sabremos en cual parada nos bajaremos, y mucho menos nuestros compañeros y ni siquiera el que esta sentado más próximo a nosotros, justo en el asiento de al lado.
Me quedo pensando si al bajarme de ese tren sentiré nostalgia... creo que si la sentiré, al separarme de los amigos hechos durante el trayecto, será al menos doloroso.
El dejar a mis hijos continuar solos el viaje, será extremadamente triste, pero me agarraré a la esperanza de llegar, en algún momento a la estación principal, y tendré la gran emoción de verlos llegar con un equipaje que no tenían en el momento de embarcar, y lo que más feliz me dejará será pensar, que yo colabore en el crecimiento de ese equipaje y en hacerlo más valioso.
 
Anónimo

Reflexion: Todos juntos en este incierto viaje, hacia un destino común: la última estación.
Una estación desconocida para todos... una incógnita... En este hermoso viaje para algunos y desagradable para otros nuestras vivencias aumentan día a día... Nos hacen más sensibles o nos endurecen día a día. Estación tras estación se suceden diariamente, y pasamos del amor al desamor, de la esperanza a la desesperanza, del apego al abandono, de alegría a la tristeza... O tal vez nuestras estaciones se suceden en orden diferente... pero una tras otra forman parte de nuestras vidas.

Cada estación tiene un mensaje, una enseñanza. Nos encontramos con rostros conocidos en este tren o con otros que nunca vimos antes pero que aparecen por algo en nuestras vidas.
Al iniciar el viaje nuestra valija no nos pesa tanto, pero minuto a minuto se llena de recuerdos, de pasiones, de momentos...
Tratemos de no ser rígidos en el recorrido, tratemos de desviarnos cuando nuestro espíritu así lo quiere, tratemos de descansar cuando el cansancio ya no nos permite disfrutar ni gozar...
La meta final nos espera a todos por igual, está en nosotros disfrutar de este viaje y llevarnos en la valija lo más lindo, lo más profundo, y todo aquello que hace que un simple paseo se convierta en un viaje inolvidable.

El viaje puede ser importante pero el contenido de nuestra valija es el que nos permitirá seguir de pie ante las adversidades, ante los contratiempos.
Por eso no dudemos en guardar en ella los mejores recuerdos, las más hermosas pasiones, los más grandes amores y por sobre todo: los instantes en que fuimos muy pero muy felices... Sólo abriendo esa valija a medida que se acerque la última estación podremos afirmar que valía la pena este viaje.
 

19 comentarios:

  1. Hola mi querido amigo, desearía que su entrada la pudiese leer todo el mundo.
    Querría colgarla en todos sitios para que todos tuviesen la oportunidad de leerla.
    Cuántos abrirían los ojos!!
    Dándose cuenta de lo importante que es no hacer el viaje solo, sino acompañado e intentando ayudar al que lo necesite.
    Un beso, buen fin de semana y QDLB

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  2. Hermosa entrada, muy linda e interesante.
    Un placer leerte.
    Saludos.

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  3. Qué buena manera de mirar nuestra vida, gracias!

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  4. ¡aprovechemos el viaje amigo! A pesar de las adversidades está pleno de sorpresas y cosas muy buenas. Interesante analogía. Muchos saludos!!

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  5. Que bonita entrada,"El tren de la vida", verdad, no sabemos cuando nos vamos a bajar...
    Un abrazo.

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  6. Buenas tardes Padre Milton.
    Sabe en el tren de mi mente, procuro que me acompañe Jesús.
    En el tren del día a día procuro compartir mis vivencias con cariño con l@s otr@s pasejar@s, que me encuentro por el camino y las estaciones de la vida.
    A veces también discuto con ell@s, soy humana.
    También me acuerdo que mi padre ya de anciano, cuando había que tomar una decisión importante para él me decía:"Tengo que aprovechar el último tren".
    Ahora con mi Fe, creo que está esperándome en esta estación que llamamos Cielo.
    Miraré de ver esta película, seguro que me gustará.
    ¡Que Dios le bendiga!.
    Saludos desde Valencia y feliz semana que empieza mañana, Montserrat

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  7. El tren nos da muchas oportunidades de conocer personas,
    dejar lar, añorarlas, pero sobre todo, tener en cuenta que cada persona que nos encontremos ,es un regalo de Dios para nosotros. Deberíamos verlo con los ojos de la fe, para hacer siempre el bien, sin apegarnos a nada.
    ¡Muchas gracias! Dios le bendiga.
    Este entada es muy profunda y da para mucho...

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  8. Vuelvo de nuesvo a tu blog, se respira paz en el, y por si fuera poco acercas a los lectores grandes verdades
    Un abrazo
    Stella

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  9. Hola amigo Milton.Te felicito por ese viaje en tren y la frase de Gandhi.
    Tienes mucha verdad, esta vida es como un tren, hay que saber aprovechar todo lo que encontremos en ese viaje y deseando llegar al final donde ya dejaremos de sufrir, viviremos con Dios. Un gran destino
    Con ternura
    Sor.Cecilia

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  10. Al leerte he recordado los viajes en tren con mis padres y mis seis hermanos hacia Santander en verano. Aquellos trenes de carbón, humeantes, que llegabas al lugar elegido tiznado por todos lados. Ocupábamos un departamento entero y para nosotros el viaje en sí era lo más divertido del verano.
    Este tren de la vida aveces no es tan divertido y te exige esfuerzo y perseverancia para saber llegar a la última estación.

    Me encantó el post.

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  11. No, se que decir sólo puedo decir gracias, es una gran verdad,gracias.

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  12. Me gusta ese viaje con sus paradas altibajos entradas y salidas es lo que tiene la vida que tiene que gustarte y lo mejor es saber que llegaremos a nuestra estación de destino pero no sabemos cuando por eso hay que disfrutar del trayecto

    Un beso

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  13. Un viaje por momentos doloroso, por momentos placentero... Un viaje que requiere muchas veces uno interno, para sacar lo mejor de cada uno, dejando huella en los vagones de nuestra vida y la de los otros.

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  14. El ser consecuente con uno mismo no sé si da la felicidad, pero al menos te permite seguir el viaje con más dignidad.

    Lola
    P.D.
    ¡Qué celebración tan preciosa el sábado! ¡ Qué satisfacción poder decir que eres el párroco de mi pueblo!

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    Respuestas
    1. muchas gracias lola hacemos lo que podemos y tratamos de mejorar cada dia

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  15. Muy reflexiva esta entrada
    es un placer pasar por su blog el tren de la vida es tan difícil de comprender que nos vamos sin percibir cada una de sus interrupción.
    Saludos desde Abstracción texto y Reflexión

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  16. Adams México DF
    Gracias Milton, es un gran pensamiento y a su vez una gran verdad. Gracias por esta Lectura tan Apasionante...

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  17. Gracias por tan bello mensaje, hoy me ha hecho mucho bien y me a ayudado a darme cuenta de el lugar que ocupo en ese tren y el cual de ahora en adelante voy a cuidar mas para amar mas. y no dejar olvidados a los que me acompañan en este recorrido.

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  18. gracias por tan bella reflexión , me a ayudado a darme cuenta de que es importante estar atenta a los que realizan junto conmigo este viaje, de ahora en adelante voy a estar mas al pendiente de aquellos con los que viajo, y cuando sea la hora de despedirme pueda decir, si Padre lo hice logre amar.

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GRACIAS POR COMENTAR Y REZA POR MI