Entrada destacada

SIEMPRE HAY QUE CAMINAR ADELANTE

La vida no es fácil y siempre me despierto con la misma sensación: que por más que vea el vaso medio vacío, hay que seguir adelante. ¡Hay...

Seguidores

SEGUIDME

viernes, 26 de marzo de 2010

HOY CELEBRAMOS EL SACRAMETO DE LA RECONCILIACION



«Un hombre tenía dos hijos. El más joven dijo al padre: "Padre, dame la parte de herencia que me corresponde", dice Jesús poniendo al vivo la dramática vicisitud de aquel joven: la azarosa marcha de la casa paterna, el despilfarro de todos sus bienes llevando una vida disoluta y vacía, los tenebrosos días de la lejanía y del hambre, pero más aún, de la dignidad perdida, de la humillación y la vergüenza y, finalmente, la nostalgia de la propia casa, la valentía del retorno, la acogida del Padre. Este, ciertamente no había olvidado al hijo, es más, había conservado intacto su afecto y estima. Siempre lo había esperado y ahora lo abraza mientras hace comenzar la gran fiesta por el regreso de «aquel que había muerto y ha resucitado, se había perdido y ha sido encontrado».


El hombre —todo hombre— es este hijo pródigo: hechizado por la tentación de separarse del Padre para vivir independientemente la propia existencia; caído en la tentación; desilusionado por el vacío que, como espejismo, lo había fascinado; solo, deshonrado, explotado mientras buscaba construirse un mundo todo para sí; atormentado incluso desde el fondo de la propia miseria por el deseo de volver a la comunión con el Padre. Como el padre de la parábola, Dios anhela el regreso del hijo, lo abraza a su llegada y adereza la mesa para el banquete del nuevo encuentro, con el que se festeja la reconciliación.

Lo que más destaca en la parábola es la acogida festiva y amorosa del padre al hijo que regresa: signo de la misericordia de Dios, siempre dispuesto a perdonar. En una palabra: la reconciliación es principalmente un don del Padre celestial.

martes, 23 de marzo de 2010

PROGRAMA SEMANA SANTA 2010

Hoy nuestra oración toma un tono más solemne, y sobre todo quiere ser una oración que alcance a todos. Para que a todos llegue la salvación que nace de la vida entregada por Jesús en la cruz.
En  este  tiempo  de gracia, en el que  Celebramos la Pasion, Muerte y  Resureccion de  Nuestro Señor Jesucristo, nuestra comunidad  se prepara para  celebrar esta  fiesta  grande, en el que  recordaremos  cada  uno  desde  su propia  realidad  y su historia el vivir con amor y  entrega,  con alegia  y esperanza  y asi poder  resucitar  con Jesus  y ser cada  dia  mejores  Cristianos que entregan su  vida  por los demas.
participad  ......
.......................de  este  encuentro  tan  grande de la  tradicion  Cristiana......
PARROQUIA SAN ANDRES  APOSTOL 
TORRES DE BERRELLEN  -  ZARAGOZA
PROGRAMACION

VIERNES Vía Crucis 17:00
26 Marzo Confesiones 20.00

28 de Marzo-Domingo de Ramos.

11:30 Procesión Eucaristía (Cofradía)
El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las Palmas y de la Pasión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la Liturgia.
En este día, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la iglesia madre de la ciudad santa, que se convierte en - anamnesis – de la pasión que marcaba la liturgia de Roma. Liturgia de Jerusalén y de Roma, juntas en nuestra celebración. Con una evocación que no puede dejar de ser actualizada.
01 Abril-Jueves Santo.
19.00 Lavatorio de los pies, 12 chicos. Procesión “Jesús atado a la columna”
22: 00 Hora Santa.
La liturgia del Jueves Santo es una invitación a profundizar concretamente en el misterio de la Pasión de Cristo.

El Jueves Santo se celebra:
• la Última Cena,
• el Lavatorio de los pies,
• la institución de la Eucaristía y del Sacerdocio
• la oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní.
En la mañana de este día, en todas las catedrales de cada diócesis, el obispo reúne a los sacerdotes en torno al altar y, en una Misa solemne, se consagran los Santos Óleos que se usan en los Sacramentos del Bautismo, Confirmación, Orden Sacerdotal y Unción de los Enfermos.

02 Abril-Viernes Santo.
08.00 Visita al Santísimo (se abre el templo para el pueblo)
11:00 Procesión y SIETE PALABRAS
19:00 OFICIO Seguido por la procesión. Del Santo Entierro

El Viernes Santo presenta el drama inmenso de la muerte de Cristo en el Calvario. La cruz erguida sobre el mundo sigue en pie como signo de salvación y de esperanza.
Los títulos de Jesús componen una hermosa Cristología. Jesús es Rey. Lo dice el título de la cruz, y el patíbulo es trono desde donde el reina. Es sacerdote y templo a la vez, con la túnica inconsútil que los soldados echan a suertes. Es el nuevo Adán junto a la Madre, nueva Eva, Hijo de María y Esposo de la Iglesia. Es el sediento de Dios, el ejecutor del testamento de la Escritura. El Dador del Espíritu. Es el Cordero inmaculado e inmolado al que no le rompen los huesos. Es el Exaltado en la cruz que todo lo atrae a sí, por amor, cuando los hombres vuelven hacia él la mirada.


03 Abril - Sábado Santo.
23:00 Horas Vigilia Pascual
A continuación vino de Honor Casa (Parroquial)

Durante el Sábado Santo la Iglesia permanece junto al sepulcro del Señor, meditando su pasión y su muerte, su descenso a los infiernos y esperando en oración y ayuno su resurrección). Es el día del silencio: la comunidad cristiana vela junto al sepulcro. Callan las campanas y los instrumentos. Se ensaya el aleluya, pero en voz baja. Es día para profundizar. Para contemplar. El altar está despojado. El sagrario, abierto y vacío.

(A continuación Vino de Honor Salón Parroquial)

04 Abril - Domingo de Resurrección.

12:00 Horas. Misa y después Procesión del Encuentro.
El Domingo de Resurrección o Vigilia Pascual es el día en que incluso la iglesia más pobre se reviste de sus mejores ornamentos, es la cima del año litúrgico.
 Es el aniversario del triunfo de Cristo. Es la feliz conclusión del drama de la Pasión y la alegría inmensa que sigue al dolor. Y un dolor y gozo que se funden pues se refieren en la historia al acontecimiento más importante de la humanidad: la redención y liberación del pecado de la humanidad por el Hijo de Dios.

sábado, 20 de marzo de 2010

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA

En tiempos de Jesús a las mujeres que cometían adulterio se les daba muerte lanzándoles piedras. Hay algunas religiones que aún en la actualidad siguen con estas costumbres. ¡Horrible castigo morir apedreado!


Esto nos trae al recuerdo a San José, hombre bueno, esposo virginal de la Virgen María, quien al notar que ella estaba embarazada, sin saber que el bebé en su vientre era el Hijo de Dios, engendrado por el Espíritu Santo, pensó “dejarla en secreto para no ponerla en evidencia”.

Distinto fue el caso de los acusadores de la mujer adúltera, que nos trae el Evangelio de hoy (Jn. 8, 1-11). Estos hombres llevaron a la mujer pecadora, arrastrada hasta donde se encontraba Jesús, con la intención, nos dice el Evangelio de “ponerle (a Jesús) una trampa y poder acusarlo” ¿En qué consistía la trampa? Si ordenaba apedrearla, ¿dónde quedaban el perdón y la misericordia?, y si no accedía al castigo mortal, ¿dónde quedaba el cumplimiento de la Ley que lo estipulaba?

Pero Jesús, con su Sabiduría infinita por ser Dios, no hace ni una cosa, ni la otra, sino todo lo contrario. Nos cuenta el relato de San Juan que sin siquiera levantar la mirada para ver a la mujer culpable, ni tampoco a sus acusadores, comienza a escribir sobre el polvo del suelo. Como creen que Jesús no les está haciendo caso, vuelven a insistir. Entonces el Señor se incorpora y les responde: “Aquél de ustedes que no tenga pecado, que le tire la primera piedra”. Luego se volvió a agachar y siguió escribiendo en el suelo. Poco a poco, uno tras otro comenzaron a escabullirse.

¿Cuál sería esa escritura misteriosa que con aparente desdén Jesús hacía sobre el polvo? Algunos piensan que escribía los pecados de los acusadores. Por supuesto, no les quedó más remedio que escabullirse.

Vemos, entonces, que Jesús hace algo absolutamente nuevo no contemplado por la Ley: sólo el que esté libre de pecado puede lanzar piedras. ¿Y quién es el único libre de pecado? Solamente El, el Inocente que cargó con todos los pecados: los que posiblemente escribió en el suelo, los de la mujer adúltera y los de cada uno de nosotros. Y El no pronuncia sentencia, no condena a la mujer. 

http://www.homilia.org/

viernes, 19 de marzo de 2010

Fuga de católicos en adolescentes y jóvenes: un reto que la Iglesia debe asumir

FELIZ  DIA  A TODOS LOS PADRES  DEL MUNDO 
A  TODOS  AQUELLOS QUE LUCHAN PARA  LLEVAR  EL SUSTENTO  DE  CADA  DIA
COMO  DICE LA  ORACION A  NUESTRO  DIVINO  CREADOR "PADRE  NUESTRO QUE ESTAS  EN  EL CIELO",  HOY REZO POR  TI PADRE PORQUE  ME  TRAJISTE  AL MUNDO  Y PORQUE ME  DISTE  EL SENTIDO  A  DE SER UNA PERSONA  EN EL CAMINO,  EN QUE  CADA  DIA  PARA  MI  SERAS  UN MILAGRO ..
GRACIAS POR SER PADRE 

ESTE POEMA  VA PARA  TI






Miércoles 22 de Julio del 2009


Según el Barómetro de junio del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), aunque el 76,1% de los españoles se declara católico, un 57,8% de ellos no va casi nunca a misa. Adolescentes y jóvenes son los que en mayor grado abandonan la práctica católica, ya que entre los 18 y los 24 años sólo un 6,6% acuden a la iglesia con asiduidad.

Sin embargo, algo que no reflejan la mayoría de encuestas, al tomar como límite los 18 años, es que es en las edades más tempranas, entre los 13 y los 17 años, donde se produce el abandono más preocupante de la práctica religiosa; un reto que la Iglesia debe asumir.
 
http://www.ciudadredonda.org/articulo/fuga-de-catolicos-en-adolescentes-y-jovenes-un-reto-que-la-iglesia-debe-asumir
 
ahi dejo el enlace para que podais pensar un poco sobre esta cruda realidad que estamos viviendo dentro la iglesia.
 

 
MIRAD  EL  VIDEO QUE ES EL  PREGON DE LA  SEMANA  SANTA  DE LA  HERMANA  IGLESIA DE  VALLADOLID  DONDE  MUESTRAN LA  FIGURA DE  JESUCRISTO  AYER  HOY  SIEMPRE

martes, 16 de marzo de 2010

La Cuaresma, estima de la vida en Jesucristo

 La Cuaresma, tiempo de conversión

Las palabras que acompañan el rito de la ceniza Conviértete y cree en el evangelio (Mc 1, 15) condensan el mensaje anunciado por Jesús. Su predicación se orienta a que todos tomen conciencia de que la vida está guiada por Dios. La llamada a la conversión está indisociablemente unida al anuncio de la llegada de su reinado. Sin conversión no llega ese reino. Conversión del corazón significa invertir la tendencia de construir el núcleo más íntimo de nuestras vidas en torno al yo y poner en el centro a Dios. En palabras de san Agustín: «Dos amores fundaron, pues, dos ciudades, a saber: el amor propio hasta el desprecio de Dios, la terrena; y el amor de Dios hasta el desprecio de sí propio, la celestial. La primera se gloría en sí misma, la segunda se gloría en el Señor. Aquélla solicita de los hombres la gloria; la mayor gloria de ésta se cifra en tener a Dios como testigo de su conciencia» (La ciudad de Dios XIV, 28, Obras XVII, 137). La conversión es, ante todo, radical y profunda para romper la vida petrificada y sin poros hacia Dios. El amor divino es siempre el mejor resorte para mover a este esfuerzo. La conversión no consiste en que, de repente, nos pongamos a ser buenos, para evitar que Dios descargue su venganza sobre nosotros, sino en reconocer ante su presencia misericordiosa nuestra infidelidad y olvido.
Las tentaciones de Jesús en el desierto ilustran este aspecto de prueba de la vida cristiana y son un buen guión para un análisis de nuestra conciencia (Mt 4, 1-11; Mc 1, 12-15; Lc 4, 1-13). Se trata en substancia de poner a Dios en el lugar que le corresponde, sin negar la importancia de la creación y su sentido. El hombre ciertamente vive de pan, pero no sólo de pan, sino de «toda palabra que sale de la boca de Dios». Cuando todo queda reducido a lo útil, falta la gratuidad de la Palabra divina; cuando se pretende afirmarse por el poder y la gloria, falta la sumisión al Señor; cuando se entiende la acción de Dios con un sentido mágico, falta el abandono en Él. Esta es la prueba que tenemos que superar. Podría aspirarse a una vida fácil sin tentaciones ni pruebas, pero sería ilusoria porque resultaría artificial. Pues Jesús nos ha dado el camino de la opción a realizar para que nuestra vida sea salvada. La vida no nos exime de las pruebas, pero la enseñanza de Cristo descarta la última derrota.

El pasaje de Lucas (15,11-32), [Parábola del Hijo pródigo] que recordamos en cuaresma, es toda una justificación y una defensa incuestionable de Dios como Padre que, viendo de lejos que su hijo vuelve, sale a su encuentro para hacerle menos penosa y más humana su vuelta. Jesús propone esta imagen de Dios, que ofrece a los pecadores y perdidos oportunidades infinitas de perdón, para responder a los que se escandalizan de este modo de actuar. Por eso antes que el personaje del hijo que se arrepiente, está la persona del Padre, de Dios, que nunca abandona a sus hijos, que nunca los olvida y que organiza una fiesta por la recuperación del hijo perdido. Por eso lo que más importa en nuestra vida no es lo que nosotros hacemos, sino lo que le dejamos hacer a Dios en nosotros.

Las lecturas de los domingos de cuaresma presentan los motivos fundamentales de la conversión cristiana. Recuerdan las intervenciones maravillosas de Dios para iluminar así nuestras pruebas y dar sentido a nuestra vida. Por eso leemos unos textos muy comentados en la tradición cristiana: el relato de la vocación de Abrahán, la revelación de ser pueblo elegido de Dios con quien hace una alianza; las enseñanzas de Pablo a las comunidades cristianas a quienes define ciudadanos del cielo (Flp 3, 20). Son una invitación a renovar el motivo decisivo de la conversión, que consiste en buscar y dirigirse a Dios, compasivo y misericordioso, que tiene infinita paciencia.

La doctrina y la vida de Jesús son siempre el mejor estímulo para nuestra conversión. Todos los ejemplos humanos que pudiéramos proponer, de un modo o de otro, terminarían por defraudarnos. Por eso, es importante reconocer en la conducta de Jesús con los pecadores una intención explícita: reflejar y actualizar el amor reconciliador del Padre. Las parábolas de la misericordia pronunciadas por Él describen la experiencia del perdón, que es siempre liberadora. La cuaresma proclama la misericordia divina, que nunca se agota en el ofrecimiento del perdón de los pecados. Para tomar conciencia de cuanto obstaculiza el proyecto de Dios en la historia vale más su amor como lo presenta Jesús, que el escepticismo o la atracción de los proyectos humanos. La presencia amorosa de Dios es una invitación sugerente a descubrir la propia falta.

FUENTE: CELADA LUENGO, Gregorio; La Cuaresma, estima de la vida en Jesucristo, en Vida Sobrenatural, nº 643, 2006, p. 93-95.

sábado, 6 de marzo de 2010

III DOMINGO DE CUARESMA



•Para reflexionar:
a.- Perdón, sí; conversión, también. Justicia, sí; reconciliación también: Son actitudes y compromisos reales, a la luz del evangelio de hoy, en aras de la paz y convivencia.

b.- En la conversión personal ¿procuramos integrar el “mal” que nos llega impuesto desde agentes externos: enfermedades, tormentas, terremotos…?

c.- Positivamente: ¿de qué manera fomentamos el cambio interior para construir nuevas relaciones sociales, laborales, políticas…?

d.- En la pequeña comunidad: ¿cultivamos estrategias válidas para aunar la oración con la acogida-aceptación de tan variados elementos?



En tiempos de Jesús prevalecía la idea de que al pecado sigue el castigo. Si aparece el mal, castigo en un pueblo, familia o individuo es porque antes pecaron: ¡quien la hace, la paga! Jesús hace lo contrario: exculpa a los pacientes de los daños sufridos y a todos nos invita a la propia revisión y conversión. No somos quienes para juzgar y condenar a los demás: eso pertenece a Dios.. Rompe con el planteamiento tradicional, y acepta que todos somos frágiles y que la vida puede truncarse en cualquier momento. No lanza una amenaza, sino que aprovecha la narración para invitar al arrepentimiento, al cambio de mente y de corazón.


En nuestros días pueden oírse lamentaciones parecidas, o preguntas sin respuesta, que vinculan la acción directa de Dios con las calamidades. En la vida diaria es elocuente la capacidad para enjuiciar con descaro los comportamientos ajenos: Surgen opiniones generalizadas para evitar la crítica de las propias acciones, que lleven a asumir serenamente lo que haya de desorden, egoísmo, error o pasión en las raíces de su conducta personal.


La vid y la higuera tienen en la tradición bíblica un simbolismo especial: Hablan de la relación amorosa del Señor-Dios con el pueblo elegido, y las traiciones e infidelidades que tuvo como respuesta. En la parábola de la higuera se ofrece otra oportunidad para que pueda ofrecer su fruto adecuado: Higos o brevas a su debido tiempo. Curiosamente se subraya que el dueño tan sólo buscaba recoger higos o brevas, y no otra clase de frutas.


No basta con escuchar la Palabra y sentencias divinas, sino que se ha de traducir en cambios prácticos en la vida cotidiana, dando frutos de buenas obras.





RELFLEXION: La Esperanza de volver a creer



Si crees en la esperanza de...

La esperanza de encontrar a alguien que de verdad te ame:

Muchas veces nos entregamos a personas que no merecen nuestro amor y aun así se lo damos y quienes terminamos lastimados somos nosotros mismos. Eso son sólo lecciones de la vida de las cuales debemos aprender. Otras veces pasa lo contrario, alguien nos entrega su amor y nosotros le rechazamos e ignoramos su presencia. Lo difícil es encontrarse con ese sentimiento mutuo, el equilibrio perfecto entre dos personas, pero no es imposible, sólo hay que abrir nuestro corazón a quien de verdad se lo merece y quien demuestra con hechos lo que con palabras nos dice, y así permitirle que llene nuestra vida de amor, esperanza y alegrías. El amor espera por ustedes, sólo deben saber quien esta dispuesto a tomarlo en sus manos, cuidarlo con su vida y esencialmente amarlo y protegerlo.

La esperanza de la amistad:
"Amistad", poca gente conoce su verdadero significado, muchas veces decimos tener muchos amigos y cuando los necesitamos no aparece nadie en nuestra defensa o también decimos que somos amigos y cuando nos necesitan nos hacemos indiferentes al problema de la persona que supuestamente le dimos nuestra amistad. Amigo es alguien que esta siempre ahí, sin importar tus mañas o tu forma de ser, es quien te acepta con todos tus defectos sin importar nada. Un amigo siempre estará ahí para ti y te servirá de pillar cuando necesites un apoyo. El que lo encuentra, lo atesora; el que no, lo añora.

La esperanza de la vida:
Muchas veces nos preguntamos cual será nuestra misión en esta tierra, cual será aquella tarea que Dios ha encomendado a nosotros; cada persona en este mundo tiene un misión, tenemos tantos dones que a veces ni cuenta nos damos de cual es, algunos escriben, otros componen, otras cantan, son tantos que la lista seria infinita y aun así no vemos que tan maravillosos podemos ser. Todo pasa por algo en la vida, nuestro deber es entender el porque de que sucediera.

La esperanza de recapacitar:
Porqué no alterar nuestra manera de actuar tan dañina de actuar contra otras personas y nuestro planeta, a veces actuamos de una manera que parecemos más animales que los propios animales, no cuidamos a todos nuestros hermanos ni la tierra que nos vio nacer y la cual vera nacer a nuestros hijos y nietos. Creo que cada quien es un milagro de Dios y tiene su potencial, entonces aprovechemos este tiempo prestado que Dios nos ha dado y hagamos algo bueno con el, seamos cada uno de nosotros el ejemplo a seguir “ Se tú el milagro ” aunque creas que no haces la diferencia, si la haces.

La esperanza es algo que nunca se debe perder.
Por muchas veces que te digan que no, por muchas veces que creas no poder, por difícil que parezca el camino o por que creas que no lo lograrás, nunca se rindan, porque entonces nunca sabrán que pudo ser y pueden terminar lamentándolo mas tarde. Siempre piensen positivo y nunca miren al pasado, aprendan de el para poder forjar un mejor futuro en el cual puedan decir “ logre mi cometido ”. Háganse esa promesa de que jamás se darán por vencido y verán como en la vida todo le sonreirá; recuerden que una promesa es una deuda eterna para siempre.
, Autor: Silvano Antonio Rosario Veloz