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EL SUEÑO DE LA VIRGEN MARÍA

José, anoche tuve un sueño muy extraño, como una pesadilla. La verdad es que no lo entiendo.  Se trataba de una fiesta de cumpleaños de n...

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lunes, 5 de diciembre de 2016

EL SUEÑO DE LA VIRGEN MARÍA

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José, anoche tuve un sueño muy extraño, como una pesadilla. La verdad es que no lo entiendo.  Se trataba de una fiesta de cumpleaños de nuestro Hijo. 

La familia se había estado preparando por semanas decorando su casa. Se apresuraban de tienda en tienda comprando toda clase de regalos. Parece que toda la ciudad estaba en en lo mismo porque todas las tiendas estaban abarrotadas. Pero algo me extrañó mucho: ninguno de los regalos era para nuestro Hijo. 

Envolvieron los regalos en papeles lindísimos y les pusieron cintas y lazos muy bellos. Entonces los pusieron bajo un árbol. Si, un árbol, José, ahí mismo dentro de su casa. También decoraron el árbol; las ramas estaban llenas de bolas de colores y ornamentos brillantes. Había una figura en el tope del árbol. Parecía un angelito. Estaba precioso.
Por fin, el día del cumpleaños de nuestro Hijo llegó. Todos reían y parecían estar muy felices con los regalos que daban y recibían. Pero fíjate José, no le dieron nada a nuestro Hijo.

Yo creo que ni siquiera lo conocían. En ningún momento mencionaron su nombre. ¿No te parece raro, José, que la gente pase tanto trabajo para celebrar el cumpleaños de alguien que ni siquiera conocen? Me parecía que Jesús se habría sentido como un intruso si hubiera asistido a su propia fiesta de cumpleaños.

Todo estaba precioso, José y todo el mundo estaba tan feliz,  pero todo se quedó en las apariencias, en el gusto de los regalos. 

Me daban ganas de llorar que esa familia no conocía a Jesús. ¡Qué tristeza tan grande para Jesús - no ser invitado a Su propia fiesta!


Estoy tan contenta de que todo era un sueño, José. ¡Qué terrible si ese sueño fuera realidad!

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ABECEDARIO DE NAVIDAD 

Agradecer a Dios el habernos regalado las personas con las que convivimos.

Buscar el bien común por encima de los intereses personales.


Corregir con esmero a aquel que se equivoca.
Dar lo mejor de uno mismo, poniéndose siempre al servicio de los otros.


Estimar a los otros sabiendo reconocer sus capacidades.
Facilitar las cosas dando soluciones y no creando más problemas.


Ganar la confianza de los otros compartiendo con ellos sus preocupaciones.


Heredar la capacidad de aquellos que saben ser sinceros con valentía y respeto.


Interceder por los otros a Dios, antes de hablarle de nuestras cosas.


Juzgar a los otros por lo que son, no por lo que tienen ni por lo que aparentan.


Limitar las ansias personales frente a las necesidades del grupo.


LLenarse con lo mejor que uno encuentra en el camino de la vida.


Mediar entre los compañeros que no se entienden.


Necesitar de los otros sin ningún prejuicio.


Olvidar el miedo al qué dirán dependiendo de la opinión de los demás.


Preocuparse por los más débiles o más necesitados.
Querer siempre el bien de las personas.


Respetar las opiniones de los demás, los derechos de las personas y de los animales.


Salir al encuentro del otro, no esperando que él dé el primer paso.


Tolerar los defectos y límites propios y ajenos con sentido del humor.


Unirnos todos para vivir en paz y armonía.


Valorarse con realismo sin creerse superior a los demás.


X es una incógnita que invita a la búsqueda constante de la verdad con mayúscula.


Yuxtaponer ilusiones y esperanzas, trabajos y esfuerzos por crear fraternidad.


Zambullirse sin miedo en el nuevo día que Dios regala cada mañana.



Texto aportado por Angel Rodríguez Vilagrán, basado en el texto publicado en la revista "Misión Joven" nú

miércoles, 30 de noviembre de 2016

SAN ANDRES APOSTOL


San Andrés
Apóstol
Siglo I


« 
Dichoso tú, querido apóstol Andrés, que tuviste
la suerte de ser el primero de los apóstoles en encontrar
a Jesús. Pídele a Él que nosotros le seamos totalmente
fieles en todo, hasta la muerte. 
»   
San Andrés ApóstolSan Andrés (cuyo nombre significa "varonil") nació en Betsaida, población de Galilea, situada a orillas del lago Genesaret. Era hijo del pescador Jonás y hermano de Simón Pedro. La familia tenía una casa en Cafarnaum, y en ella se hospedaba Jesús cuando predicaba en esta ciudad.
Andrés tiene el honor de haber sido el primer discípulo que tuvo Jesús, junto con San Juan el evangelista. Los dos eran discípulos de Juan Bautista, y este al ver pasar a Jesús (cuando volvía el desierto después de su ayuno y sus tentaciones) exclamó: "He ahí el cordero de Dios". Andrés se emocionó al oír semejante elogio y se fue detrás de Jesús (junto con Juan Evangelista), Jesús se volvió y les dijo: "¿Qué buscan?". Ellos le dijeron: "Señor: ¿dónde vives?". Jesús les respondió: "Venga y verán". Y se fueron y pasaron con Él aquella tarde. Nuca jamás podría olvidar después Andrés el momento y la hora y el sitio donde estaban cuando Jesús les dijo: "Vengan y verán". Esa llamada cambió su vida para siempre.
Andrés se fue luego donde su hermano Simón y le dijo: "Hemos encontrado al Salvador del mundo" y lo llevó a donde Jesús. Así le consiguió a Cristo un formidable amigo, el gran San Pedro.
Al principio Andrés y Simón no iban con Jesús continuamente sino que acudían a escucharle siempre que podían, y luego regresaban a sus labores de pesca. Pero cuando el Salvador volvió a Galilea, encontró a Andrés y a Simón remendando sus redes y les dijo: "Vengan y me siguen", y ellos dejando a sus familias y a sus negocios y a sus redes, se fueron definitivamente con Jesús. Después de la pesca milagrosa, Cristo les dijo: "De ahora en adelante serán pescadores de almas".
San AndrésEl día del milagro de la multiplicación de los panes, fue Andrés el que llevó a Jesús el muchacho que tenía los cinco panes. Andrés presenció la mayoría de los milagros que hizo Jesús y escuchó, uno por uno, sus maravillosos sermones. Vivió junto a Él por tres años.
En el día de Pentecostés, Andrés recibió junto con la Virgen María y los demás Apóstoles, al Espíritu Santo en forma de lenguas de fuego, y en adelante se dedicó a predicar el evangelio con gran valentía y obrando milagros y prodigios.
Un escrito que data del siglo III, el "Fragmento de Muratori" dice: "Al apóstol San Juan le aconsejaban que escribiera el Cuarto Evangelio. Él dudaba, pero le consultó al apóstol San Andrés, el cual le dijo: ‘Debe escribirlo. Y que los hermanos revisen lo que escriba’".
Una tradición muy antigua cuenta que el apóstol Andrés fue crucificado en Patrás, capital de la provincia de Acaya, en Grecia. Que lo amarraron a una cruz en forma de X y que allí estuvo padeciendo durante tres días, los cuales aprovechó para predicar e instruir en la religión a todos los que se le acercaban. Dicen que cuando vio que le llevaban la cruz para martirizarlo, exclamó: "Yo te venero oh cruz santa que me recuerdas la cruz donde murió mi Divino Maestro. Mucho había deseado imitarlo a Él en este martirio. Dichosa hora en que tú al recibirme en tus brazos, me llevarán junto a mi Maestro en el cielo".
La tradición coloca su martirio en el 30 de noviembre del año 63, bajo el imperio cruel de Nerón.

miércoles, 16 de noviembre de 2016

REGRESAR A LO ESENCIAL: TU CASA TU MEJOR EMPRESA

HOY QUIERO COMPARTIR CON VOSOTROS  ESTE  ARTICULO QUE ME PARECE MUY  INTERESANTE  DE LA  REVISTA  MISION.

Regresar a lo esencial: Tu casa, tu mejor empresa
Lograr que nuestra casa sea algo más que cuatro paredes y convertirla en un hogar en el que podamos sentirnos a gusto es una labor que merece especial atención, no solo porque nuestra casa es nuestra tarjeta de presentación, sino porque la creación de un hogar “está ligada a nuestra necesidad de encontrar un lugar en el mundo”.
Por Margarita García
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“Mi casa es un hotel de cinco estrellas”, afirma orgullosa Mey Zamora, periodista, filóloga, ama de casa y autora de Dulce hogar, un retorno a lo esencial (Plataforma, 2009).  Y no porque cuente con servicio de habitaciones –que no es el caso–, sino porque, como ella misma asegura, “en mi casa se está de maravilla”. Y es que, como explica en su libro, nuestros hogares deberían ser ese lugar al que “anhelamos llegar cuando estamos lejos de viaje, al que corremos cuando buscamos un rato de relax…”. Por eso, es  “la más preciada de las organizaciones, la empresa sobre la que se construyen otras trayectorias”.
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Minimalismo
Dedicarse al hogar no está reñido con la eficacia y la productividad, y cada vez son más quienes han encontrado en la teoría sobre la gestión del hogar un medio de vida. Es lo que ocurre cuando hablamos del minimalismo, un estilo de vida que ha convertido a personas como la japonesa Marie Kondo en referentes actuales cuando se habla del orden. Conocida por su método KonMarie, descrito en La magia del orden (Aguilar, 2015), su sistema parte de la premisa “Ordena tu casa para ordenar tu vida” y, para ello, propone técnicas como colocar los objetos por categorías, y no por ubicaciones, ya que así evitamos guardar “el mismo tipo de objetos en más de un lugar”, lo que, en última instancia, nos lleva a acumular cosas.
Su método, ligado al orientalismo, de moda en Occidente, invita a revisar y a deshacernos de todo aquello que no consiga emocionarnos, pero no de cualquier forma, sino con solemnidad y agradecimiento.En este sentido, Zamora reconoce que el mérito de Kondo es  “haber puesto en evidencia que las cosas del hogar son importantes”, pero, en ningún caso, hay que perder la cabeza, ya que, “en la teoría del hogar, lo primero son las personas; nuestra casa no tiene sentido si no se pone al servicio de quienes viven en ella”.
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Objetos escogidos
Este es el estilo en el que se inspira el blog de Francine Jay,conocida como Miss Minimalist quien, en su libro Menos es más(Planeta, 2016), define el minimalismo como la forma de  “hacer espacio a lo que realmente importa”. Así, cada vez son más los hogares que se llenan de “objetos escogidos y no de ‘avalancha’”, afirma Zamora.
Esta fue precisamente la experiencia de Joshua Becker, el norteamericano que está detrás del blog Becoming Minimalist,en el que cuenta cómo, un día de 2008, mientras su mujer limpiaba los baños y él ordenaba el garaje, su hijo pequeño, jugaba solo en el jardín. La escena hizo saltar la alarma: “Mis pertenencias no añadían valor a mi vida, sino que restaban”, cuenta en su blog. Así, emprendió una aventura familiar que le llevó a desprenderse de todo aquello que le distraía de lo esencial. Como resultado, comprobó que tenía “más dinero, más tiempo, más energía, más libertad, menos estrés y más oportunidades para dedicarme a mis grandes pasiones”.
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Hogares actualizados
Sin embargo, deshacernos de nuestras cosas no es una tarea fácil, sobre todo porque muchos de los objetos que conservamos no tienen un valor material, sino sentimental, relacionado con  “la vivencia personal y subjetiva que hemos tenido”, opina Zamora; y cada miembro de la familia tiene su “mochila de objetos intocables”. Pero, lejos de ser un problema, Zamora encuentra en esta combinación de objetos prácticos y sentimentales las piezas para montar “el puzle de nuestras casas”.
No obstante, es beneficioso huir de la acumulación. El capitalismo ha conseguido crearnos necesidades que probablemente no teníamos, denuncia Jay, y, al final, terminamos rodeados de cosas que, en realidad, nos producen estrés y nos esclavizan. Esta experta del orden propone como modelo de sencillez a san Francisco de Asís, quien descubrió que “la verdadera alegría no se encuentra en los bienes materiales, sino en dar libremente a los demás”, señala.
La máxima en la que se basa el minimalismo, “Vivir mejor con menos”, no significa para todos lo mismo. El minimalismo no consiste en tener paredes sin adornos, sino en que como explica Zamora, “nuestras casas tengan lo básico para una vida confortable, y esto, para unas personas, supone muchas cosas y para otras, pocas”. Esto no significa que, como recomienda, no haya que hacer revisiones periódicas  para ver qué es útil y qué no. Para ello, resulta interesante aplicar la fórmula de las 3R (reducir, reciclar, reutilizar), y así lograr que nuestros hogares estén “actualizados con lo imprescindible” y con lo que nos hace la vida agradable. 

Creo que hay que dar su lugar  a esta  revista que a mi personalmente  me  gusta  y quiero  hacerles un poco de publicidad  por ser  pionera de la nueva forma de transmitir los valores  cristianos  y un nuevo  enfoque de la realidad  de nuestra  sociedad. 


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